
Ubicación: Fábrica Nestlé, Graneros VI Región, Chile
Arquitecto: GH+A Guillermo Hevia Arquitectos
Superficie construida: 2.800 M2
Año: 2009
Materiales: Hormigón armado visto, Vidrio y Acero corten.
Cliente: NESTLÉ CHILE S.A.
Constructora: PRECON S.A.
Bioclima: BIOTECH Chile Consultores Ltda.
Hace rato que
tendencias relacionadas con la sustentabilidad vienen tomando fuerza en nuestro
país: uno de estos es la arquitectura sostenible, vanguardia que muchas
empresas han integrado a sus procesos de edificación, gracias a las
recondenaciones de connotados arquitectos.
Con la idea de innovar e instalar tendencias de
construcción que tengan como objetivo aumentar la calidad del ambiente, el
director del Colegio de Arquitectos de Chile y de la AOA, Guillermo Hevia ha impulsado
distintos proyectos arquitectónicos a lo largo de nuestro país, investigando
diversas estrategias sustentables de edificación.
Es así, como buscando
aprovechar los recursos naturales y disminuyendo el impacto ambiental de las
construcciones, la tendencia de la Arquitectura
Sustentable se presenta como
una oportunidad clara de aporte medioambiental, debido al favorable clima y
ubicación que tiene Chile.
El edificio de block social de Nestlé en la Fábrica
Graneros (VI Región – Chile), utiliza una serie de estrategias bioclimáticas
pasivas que amortiguan el consumo energético a
través de ductos para ventilaciones por medio de la evaporación.
Estas estrategias privilegian
el uso de recursos naturales, sistemas
de ventilaciones pasivas y limpias para acondicionar los recintos interiores,
iluminación natural controlada, tendientes a buscar la mayor
sustentabilidad, calidad de vida, uso racional de recursos y proteger el medio
ambiente.
Sistemas Bioclimáticos:
Ventilaciones pasivas y uso recursos hídricos
El edificio está
coronado por una cubierta suspendida, fachadas con segundas pieles separadas
del edificio, a las que se suma un estanque de agua multipropósito de reserva
de agua de incendios y sistema de enfriamiento por evaporación de las fachadas
expuestas al sol en los meses cálidos, logrando temperaturas agradables en días
de calor.

Las dobles pieles que
envuelven el edificio en acero Corten, es una imagen vanguardista, son planos
continuos suspendidos que protegen de la radiación solar, al estar separadas
del volumen generan un sistema Venturi
vertical de ventilación, haciendo circular aire templado por la evaporación
del agua del estanque que lo rodea. Estas segundas pieles metálicas presentan
distintos tratamientos de perforaciones, planchas lisas y cristal negro.
De
forma adicional, se busca el uso racional del consumo de agua. Se han utilizado artefactos sanitarios de alta tecnología y
diseño, con griferías automáticas antivandálicas, permitiendo el consumo controlado
del agua (ahorro estimado de 65%), dando una señal potente de protección de
recursos tanto naturales, como económicos.
Es así, como para Hevia las ventajas de la incorporación de
tendencias sustentables en la construcción también mejoran la calidad de vida y
eficiencia energética de las empresas y sus trabajadores. Es por esto, que para
el arquitecto, es de suma importancia este tipo de iniciativas, ya que abren un
mundo de interés sobre el tema de la eficiencia energética.
*** El efecto Venturi consiste en que un fluido en
movimiento dentro de un conducto cerrado disminuye su presión al aumentar
la velocidad después de pasar por una zona de sección menor. Si en este
punto del conducto se introduce el extremo de otro conducto, se produce una
aspiración del fluido que va a pasar al segundo conducto.
*** El acero Corten es un material que se oxida naturalmente
en el corto plazo hasta generar su propia protección, neutralizando su
deterioro y no requiere mantenimiento. Es la imagen de un cuerpo vivo, que
cambia de tonalidades (ocres anaranjados, café) en el tiempo y además por el
ángulo de los rayos solares y la luz del día. Están contrastados con el
hormigón a la vista de los muros, y cubiertas metálicas de color negro. El
ritmo de los diseños de las planchas tipo, hace perder la monotonía de los
planos suspendidos y han sido estratégicamente iluminados, reforzando la imagen
nocturna del edificio.
ENTREVISTA A GUILLERMO HEVIA
¿Por qué apostar a la sustentabilidad en la
construcción industrial?
Porque es una
tendencia muy importante en todo el mundo y Chile tiene un gran déficit
energético. Cuando nos adjudicamos el diseño del centro de distribución de FASA
propusimos crear el primer proyecto bioclimático en el país y fuimos muy
exitosos en eso. Desarrollamos un sistema de aire acondicionado natural,
aprovechando las condiciones climáticas de Chile, con grandes ahorros para el
mandante tanto en la inversión como en la operación. Asimismo, mejoramos las
condiciones de trabajo de los empleados de FASA, gastando menos energía, no
contaminando y aumentando su productividad y calidad de vida
significativamente.
¿Han replicado estos conceptos en otros
centros?
En muchos, como en el Centro de
Distribución de Derco-Lo Boza. Ahí instalamos los mismos sistemas
bioclimáticos, utilizando geotermia. También implementamos sistemas de energías
pasivas, a través de ventilación eólica y aeroláutica; otra vez con mucho
éxito. Después de estos dos grandes proyectos, Cristalerías Chile nos escogió
para desarrollar su planta en la VI Región, a la que también le incorporamos
estos sistemas. Hoy en día tenemos estos mismos sistemas en la almazara de
Olisur (VI Región).
¿Se están imponiendo en Chile las
construcciones de estas características?
Cada vez más. En la construcción de
las instalaciones de Chilexpress utilizamos sistemas de ventilaciones pasivas,
con excelentes resultados, y luego en Importadora Alsacia implementamos
nuevamente sistemas de geotermia. Recientemente, ganamos el concurso para la
construcción del edifico corporativo y del centro de distribución de CAM
-empresa del Grupo Enersis- que tendrá una aplicación intensiva de energías
sustentables, como sistemas de ventilación y aire acondicionado por geotermia,
sistemas eólicos, sistemas de iluminación natural y de control de ruidos. El
objetivo es disminuir el uso de la energía y utilizarla de la manera más
racional posible, y ahorrar.
¿Está demostrada la eficacia de estos
sistemas?
Así es. En nuestro caso, un proyecto
lleva a otro justamente porque se trata de una apuesta basada en ciencias
objetivas que persiguen la sustentabilidad y la eficiencia energética; un tema
que está siendo muy valorado en
el mundo por el alto costo de la energía. Curiosamente, en cuatro años,
enterrar ductos en la tierra ha sido una estrategia ganadora para las empresas
que han apostado por ella, porque sus costos constructivos son menores y los
valores de operación también, especialmente en lo que se refiere a costos
energéticos y mejorar la calidad de vida.
¿La operación se hace más rentable?
Efectivamente. Por ejemplo, en
verano, la planta de Cristalerías Chile usa iluminación natural por cerca de 12
a 14 horas y en invierno más de 8 horas, y eso, para una instalación de 28 mil
m² es altamente significativo, porque además se suma a ahorros en sistemas de
ventilación y de refrigeración. Si le agregamos los estudios de insonorescencia
(aminorar contaminación de ruidos), los resultados son excelentes. Y en
Farmacias Ahumada, lo mismo. En términos de temperatura ambiental, por ejemplo,
las personas trabajan en invierno con 19ºC de temperatura interior, y en verano
no sobrepasa los 24ºC., sólo utilizando cuatro ventiladores en total. El aire
interior se renueva constantemente, por lo tanto, es más sano para la salud y
el espíritu de sus empleados.
Definitivamente, una ecuación ventajosa…
Así es, aunque no hay que desconocer
que las soluciones "diferentes" como éstas, en un comienzo generan
miedos y aprensiones. Sin embargo, nuestra audacia ha estado sustentada en una
propuesta sólida, basada en la utilización de recursos dados por el clima y la
ubicación geográfica de cada proyecto. Las empresas, una vez que se dan cuenta
de que los ahorros obtenidos son altísimos, adhieren a la sustentabilidad y la
no contaminación como su filosofía. Sin duda, se trata de empresas líderes, que
adhirieron a una política de desarrollo sustentable, de no contaminación y de
desarrollo de las mejores tecnologías en todos sus procesos. En otras palabras,
hacer desarrollo responsable.